Y aquí frío y lluvia, increíble que hace tan poco estuviera en la playa.
Fuerteventura es una isla enormemente árida, desértica, contraria a los paisajes verdes y húmedos que me suelen gustar. Sin embargo tiene su encanto y una de las playas más alucinantes que puedas ver, la de Sotavento.
Me hubiera gustado subir corriendo alguno de sus montes pelados, pedregosos y duros, pero por miedo a mis lesiones, sigo casi en parada técnica, me dediqué al gimnasio (agujetas en los descuidados abdominales) y a ENOOORMES paseos playeros.
Bajar a saltos alguna duna, pescados frescos y desconocidos: burro, bocinegro o vieja.
Visitar las cuevas de Ajuy. Practicar cualquier tipo de surf.
O tan solo que una duna te haga de respaldo mientras lees un buen libro bajo un sol que no quema.
| Carretera del interior. Sorprende el gran número de ciclistas de carretera. |
| Yo dando saltos |
| Este no soy yo |
| Corralejo, no es un salvavidas en el desierto, el mar está detrás. |
| Esta foto no es mía, todavía no tengo alas |
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